Hoy os traigo un vídeo de esos que te dejan con la boca abierta, que te hacen darte cuenta de lo impresionante que es el universo en el que vivimos. Se trata de unas fotografías nocturnas que los astronautas de la NASA han ido compartiendo desde la Estación Espacial Internacional, montadas todas ellas como timelapse.
En concreto en este vídeo se puede apreciar la belleza de la atmósfera de nuestro planeta. Esta linea amarilla, verde y azul, que vemos que separa la Tierra del espacio es de aproximadamente 100km de espesor, y sus colores no son luz reflejada, ni tampoco contaminación, es luz generada por los propios componentes de la atmósfera. Porque sí, la atmósfera, gracias a toda la energía recibida del Sol y los rayos cósmicos, produce su propia luz, en un proceso quimioluminiscente llamado luminiscencia nocturna.
Si queréis más información sobre la luminiscencia nocturna y las auroras, podéis visitar el blog del autor del vídeo aquí (en inglés).
Gracias a un video que me han pasado, hoy decido retomar la serie de entradas sobre las capitales bálticas que he visitado, la cual comencé con Estocolmo.
Si alguna de ellas destaca sobre todas, esa es San Petersburgo, también conocida como Leningrado. A pesar de ser una ciudad rusa y con una gran importancia soviética, San Petersburgo es ante todo una ciudad imperial, pues fue la capital rusa antes de Moscú.
Fue fundada en 1703 (o más bien, conquistada a los suecos en la Guerra del Norte) y cuenta con aproximadamente 5.8 millones de habitantes contando toda su área metropolitana. Es la segunda ciudad más grande del continente europeo.
Sus calles son anchas, extremadamente largas, con edificios bajos y, al menos para mí, inesperadamente bonitos. Por otro lado, el río Nevá, de gran anchura y profundidad, cruza la ciudad, desembocando en el Báltico, motivo por el cual la ciudad se levantó en dicho emplazamiento, pues el Imperio Ruso necesitaba una ciudad costera para poder prosperar comercialmente.
Río Nevá
Como sitios a destacar está la Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada (que es la típica que vemos en las postales), el museo del Hermitage, uno de los más importantes del continente (aunque armaos de paciencia para recorrerlo, pues es inmenso) o el metro, el cual tiene muchas estaciones decoradas con mármoles, mosaicos y estatuas.
Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada
Otro punto a destacar, es el Palacio de Catalina y sus jardines, especialmente bonito en otoño, pues la mayoría de los árboles son de hoja caduca, con lo que el paisaje es espectacular.
Otro detalle a destacar es que la mayoría de sus ciudadanos no hablan inglés, con lo que deberéis ir con guía o preparados para hablar ruso. Por otro lado he conocido personalmente a varias personas de allí, y la gente en general es abierta y simpática, su carácter es bastante cercano al español (habladores, bromistas, afectuosos...) , por sorprendente que suene.
Como podéis ver, merece la pena visitar esta ciudad, pero por si aún nos he convencido, os dejo este espectacular timelapse. Disfrutadlo
Bonus: como curiosidad del vídeo, los fuegos artificiales son del día de año nuevo, cuando además, tienen tradición de abrir los puentes levadizos para que la gente pase con sus barcos a través de ellos, ya que normalmente están bajados.
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A veces hay gente que piensa de manera muy original, saliendose del patrón habitual del pensamiento corriente, es el llamado pensamiento lateral. Os dejo con esta historia porque a mí la verdad que me ha dejado impresionado por la sencillez pero a la vez potencia de la solución que plantea.
Hace unos años, un ingeniero de la Carnegie Mellon University, Luis von Ahn, elaboró un método para mejorar la seguridad en las páginas webs.
El objetivo era evitar el uso abusivo de programas autmáticos que interactuaran con los formularios de una web. Había que buscar algo que un usuario pudiera hacer, pero fuera complicado para una máquina, con el fin de evitar que esta pudiera automatizar el proceso. Para ello, se le ocurrió poner una imagen generada de manera aleatoria, asociada al formulario de la web, de tal manera que si se quería enviar el formulario, se tenía que poner el contenido de esa imagen en un campo del formulario, algo sencillo para el ser humano (aunque no siempre), pero muy complicado para un ordenador por la complejidad de leer la información de esta imagen. Había inventado el CAPTCHA.
Ejemplo de CAPTCHA
Sin embargo, se dió cuenta de que cada usuario, cada vez que introducía los valores de estas imagenes, perdía una media de 10 segundos por cada uno de ellos, por lo que al cabo del día multiplicado por los miles o millones de usuarios que utlizan los CAPTCHA, resultaba en una cantidad enorme de tiempo desaprovechado. ¿Cómo se podría aprovechar ese esfuerzo individual de manera colectiva?
Pues precisamente aprovechando la dificultad de la solución del problema. Es decir, si lo que hace que esa medida sea segura es que el ordenador no sabe leer esos textos, utilicemos ese esfuerzo de cada usuario para que el ordenador pueda leer textos.
Actualmente hay varios proyectos en marcha sobre digitalización de libros ( Google Books por ejemplo ), y uno de los principales problemas que se encuentran es que no son capaces de transformar las imagenes obtenidas desde el scanner a texto, ya sea por la calidad original del papel, bajo contraste o cualquier otro problema.
Por lo que la idea de este ingeniero ha sido reutilizar el esfuerzo.
Para ello utiliza dos imagenes, por un lado un CAPTCHA normal, generado de manera aleatoria que el usuario tendrá que escribir correctamente. Por otro lado la imagen digitalizada que el ordenador no es capaz de leer. Ambos se le muestran al usuario, que no sabe cual es cual, con lo cual para poder acceder a la web deberá introducir ambos correctamente, salvo que el único que será comprobado es aquel que fue generado por el ordenador, y el texto que el usuario introduce para la imagen que el ordenador no era capaz de reconocer será almacenado; de esta manera, finalmente, el ordenador eligirá aquella palabra más repetida entre todos los usuarios para esa imagen, pues será la más probable, y por tanto, se podrá digitalizar ese texto.
Proyecto ReCAPTCHA
Es decir, que en el momento que estás haciendo un CAPTCHA estás ayudando a la vez a digitalizar un libro. El usuario no lo nota, pero ese esfuerzo puede ser aprovechado.
Este y otro caso también interesante sobre como traducir la web de manera gratuita, son explicados por el propio Luis von Ahn en la siguiente charla TED. No os la perdais, está en inglés pero podeis ponerle subtítulos.
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Seguro que todos habeis oído la expresión "si no está en la primera página de Google, es que no existe" y comentarios similares a este. Esto, obviamente, no es cierto siempre, pero demuestra nuestra dependencia de Google como única fuente de información.
En Facebook pasa algo similar con las entradas que ponen los amigos; alguna vez me han preguntado que si he visto uno de sus mensajes en el muro, pero Facebook no me lo ha mostrado. Esto es porque Facebook, de vez en cuando y no sé con que criterio, desactiva la opción "Ordenar: Más recientes" y activa la opción de mostrar por relevancia.
Lo que en estos casos está sucendiendo es que estamos viendo en funcionamiento los sistemas de recomendación de estos servicios, los cuales tienen como objetivo proporcionarnos información similar a otra que ya consideramos importante en el pasado. Es decir, que las cosas que nos muestran son similares aquellas que clicamos más, dijimos que nos gustaban o provienen de fuentes que ya hemos utilizado.
Esto, que a priori no tendría porque ser un problema, ya que si es algo similar a algo que ya nos gustó en el pasado, es probable que nos guste también, y por lo tanto, como consumidores es lo que más les interesa ofrecernos. Pero el problema que ello conlleva es que nos limita a descubrir cosas nuevas, y de algún modo nos impideconocer y saber de la existencia de cosas que esos filtros consideran que no nos gustan o no vamos a consumir.
Lo que aquí está chocando es el uso de Google, Facebook y otros servicios como herramientas de libre acceso a información, con la idea de servicios que al final tan sólo buscan optimizar beneficios y aumentar nuestro consumo.
Estas ideas las recoge Eli Pariser en una charla TED que os traigo hoy, donde explica esta situación, y lo más grave, es que no somos conscientes de ella, pues este filtrado no es explícito ni tenemos ningún control sobre ello, no hay forma de desactivarlo ni hay posibilidad de eludirlo, lo que limita nuestra libertad a la hora de elegir que información queremos consumir.
Para mí, la frase que más reveladora de esta ideas es "There is no standard Google anymore"